
El dolor de espalda es una de las molestias físicas más comunes, y muchos jardineros lo padecen. Todos los giros, flexiones, levantamientos y otras posturas contribuyen al dolor de espalda después de la jardinería. Pero hay muchas herramientas y métodos que ayudan a evitar esta molestia y hacen que las tareas al aire libre sean más agradables y sin dolor.
La jardinería es una actividad física que requiere flexibilidad y fuerza. Cuando la temporada de jardinería se intensifica en primavera, muchos jardineros se quejan de dolores y molestias, especialmente en la zona de la espalda. El primer paso para evitarlo es calentar antes de salir al aire libre. Hacer estiramientos y usar pomadas cuando sea necesario ayuda. Utilizar las herramientas adecuadas para el trabajo y cambiar los métodos que se utilizan para las tareas también puede proteger la espalda y aliviar el esfuerzo necesario. Al igual que hay una planta adecuada para cada espacio, hay una forma adecuada de cultivar un jardín de forma más inteligente.
Cómo prevenir el dolor de espalda al cultivar un jardín
Cambiar tu enfoque de la jardinería es una forma sencilla de evitar el dolor. Muchas de las formas en que regamos el jardín requieren un esfuerzo considerable. Mover mangueras, arrastrar aspersores y regar a mano puede pasar factura al cuerpo. Instalar un sistema de riego subterráneo y utilizar líneas de goteo específicas no solo eliminará todo ese esfuerzo, sino que también te permitirá ahorrar dinero en agua. Otra forma de prevenir el dolor de espalda al hacer jardinería es utilizar bancales elevados. No tienen por qué ser sofisticados y se pueden construir con muchos materiales que se encuentran fácilmente.
Considere la posibilidad de plantar plantas perennes en lugar de anuales, que hay que plantar cada año. Si hay suficiente espacio alrededor del borde del bancal elevado, puede sentarse para quitar las malas hierbas y cuidar las plantas fácilmente. Si es necesario realizar una tarea muy agotadora, considere la posibilidad de utilizar un soporte para la espalda para reforzar una buena postura y dar una estructura firme a la espalda.
Comodidad al quitar las malas hierbas
Una de las tareas más agotadoras para la espalda es quitar las malas hierbas. Tanto si se arrodilla, se pone en cuclillas o se desliza sobre el trasero, es imprescindible agacharse. Aplicar mantillo alrededor de las plantas proporciona una barrera contra las malas hierbas y conserva el agua. Hay una gran variedad de mantillos, como corteza, grava, neumáticos reciclados y otros. El uso de tela antihierbas al preparar los parterres minimiza el crecimiento de plantas no deseadas.
También hay productos granulados que evitan que germinen las semillas de las malas hierbas. Una capa de periódico o cartón también es eficaz como barrera contra las malas hierbas. Para las malas hierbas del césped, compre un escardador de diente de león con mango largo que le evite tener que agacharse. También hay carritos con asiento que permiten al jardinero mantenerse cómodamente cerca del suelo mientras se desplaza para arrancar las malas hierbas.
Herramientas de jardinería para personas con problemas de espalda
Las herramientas ergonómicas y de mango largo cambian la vida de quienes sufren de dolor de espalda. Adquiera herramientas ligeras, como las de aluminio. Una varilla de riego larga ayuda a evitar estirarse al regar cestas colgantes o plantas situadas en lugares difíciles. Las herramientas con resorte reducen el esfuerzo necesario para realizar ciertas tareas.
Cuando utilice herramientas, adopte una postura correcta. Meta el estómago y levante con las piernas. Cuando cave, separe las piernas cómodamente para repartir el peso entre ellas. Colóquese lo más cerca posible de la tarea que está realizando. Evite girar el cuerpo siempre que sea posible, como suele ocurrir al lanzar una pala llena de tierra. Pida ayuda si hay que levantar un objeto especialmente pesado. Sea siempre consciente de su cuerpo y descanse cuando sea necesario. Las malas hierbas seguirán ahí mañana.




