
Hay una buena razón por la que las judías de vaina morada se conocen a menudo como judías serpiente. Esta planta vegetal tradicional produce judías que pueden alcanzar una longitud sorprendente de 76 cm. Y por si su extrema longitud no fuera suficiente para llamar la atención, las atractivas vainas colgantes contienen fitoquímicos naturales que les dan un color morado intenso. Las delicadas flores también aportan su toque de color: son de color púrpura pálido con un centro púrpura oscuro y dos puntos amarillos brillantes. Una planta increíble con mucho que ofrecer: cultívela para comer, simplemente como planta ornamental o para la fauna silvestre.
Historia de las judías largas de vaina morada
Las judías largas (Vigna sesquipedalis) pueden parecerse a las judías verdes (Phaseolus vulgaris), pero en realidad están estrechamente relacionadas con las judías del sur (Vigna unguiculata), al menos desde el punto de vista botánico. Son originarias del sudeste asiático. Sin embargo, la historia de estas judías largas tradicionales es imprecisa, aunque los expertos están bastante seguros de que esta planta se originó hace muchos años en Tailandia, donde sigue siendo muy popular. De hecho, algunas personas conocen esta planta como judía tailandesa de vaina morada o judía espárrago tailandesa, un trabalenguas que hay que repetir tres veces.




