
Cada año, el tizón temprano causa daños y pérdidas importantes en los cultivos de tomate. Sin embargo, una enfermedad fúngica menos conocida, pero similar, conocida como mancha de cabeza de clavo del tomate, puede causar tantos daños y pérdidas como el tizón temprano. Continúe leyendo para conocer los síntomas y las opciones de tratamiento de las plantas de tomate con mancha de cabeza de clavo.
Información sobre el tomate Alternaria
La mancha en forma de cabeza de clavo del tomate es una enfermedad fúngica causada por el hongo Alternaria tomato o Alternaria tennis sigma. Sus síntomas son muy similares a los del tizón temprano, sin embargo, las manchas son más pequeñas, aproximadamente del tamaño de una cabeza de clavo. En el follaje, estas manchas son de color marrón a negro y ligeramente hundidas en el centro, con márgenes amarillos. En el fruto, las manchas son grises con el centro hundido y los bordes más oscuros. La piel alrededor de estas manchas en forma de cabeza de clavo en los frutos del tomate permanecerá verde mientras el resto de la piel madura. A medida que las manchas en las hojas y los frutos envejecen, se hunden más en el centro y se elevan alrededor del borde. También pueden aparecer esporas con aspecto de moho y desarrollarse cancros en el tallo. Las esporas de Alternaria tomato se transmiten por el aire o se propagan por las salpicaduras de la lluvia o un riego inadecuado. Además de causar pérdidas en las cosechas, las esporas de la mancha de cabeza de clavo de los tomates pueden provocar alergias, infecciones de las vías respiratorias superiores y brotes de asma en personas y mascotas. Es uno de los alérgenos fúngicos más comunes de la primavera y el verano.
Tratamiento de la mancha de cabeza de clavo del tomate
Afortunadamente, gracias a los tratamientos regulares con fungicidas para controlar el tizón temprano, la mancha de cabeza de clavo del tomate ya no causa tantos daños en las cosechas de Estados Unidos y Europa como solía hacerlo. Las nuevas variedades de tomate resistentes a las enfermedades también contribuyen a la disminución de esta enfermedad. Rociar las plantas de tomate regularmente con fungicidas es una medida preventiva eficaz contra la mancha de uña del tomate. Además, se debe evitar el riego por aspersión, ya que puede provocar que las esporas infecten el suelo y salpiquen las plantas. Riegue las plantas de tomate directamente en la zona de las raíces. Las herramientas también deben desinfectarse entre cada uso.




