
La dieta cetogénica es una forma popular de alimentación que incluye grasas saludables y muy pocos carbohidratos. Si quieres plantar un huerto apto para la dieta cetogénica, vas por buen camino. La jardinería cetogénica es fácil y puedes elegir entre una larga lista de deliciosas verduras cetogénicas.
Qué cultivar en un huerto cetogénico
¿Te preguntas qué cultivar en un huerto apto para la dieta cetogénica? Las siguientes sugerencias deberían despertar tu interés.
- Acelgas: las acelgas son saludables y fáciles de cultivar, además de bonitas a la vista. Los tallos se pueden comer como el apio, y las hojas son deliciosas crudas o salteadas. A diferencia de muchas verduras de hoja, las acelgas requieren mucha luz solar y toleran el calor siempre que se rieguen bien.
- Colinabo: las plantas de colinabo producen verduras cetogénicas dulces y deliciosas que son fáciles de cultivar. Esta verdura de raíz crujiente se puede hervir y machacar como las patatas, aunque su sabor es un poco más fuerte. También está deliciosa cortada en rodajas y consumida cruda.
- Espinacas: las espinacas son un elemento básico en un huerto cetogénico. Plante esta verdura de clima fresco en primavera u otoño. Cultive la planta a pleno sol o con un poco de sombra si el clima es cálido y soleado. Para cosechar las espinacas, corte las hojas exteriores y deje que las hojas interiores sigan creciendo.
- Plantas crucíferas– Las plantas crucíferas como el repollo, las coles de Bruselas, la coliflor y el brócoli prosperan con luz solar y temperaturas frescas (pero no frías), y el exceso de calor disminuirá tanto su tamaño como su calidad. Aunque se pueden plantar semillas, es más fácil empezar con trasplantes.
- Col rizada – La col rizada, al igual que otras plantas crucíferas, es una planta de clima fresco que ama el sol, aunque tiende a crecer bien en sombra parcial. Cosecha esta planta favorita de la jardinería cetogénica como si fuera espinaca.
- Rábanos – Las plantas de rábano son extremadamente fáciles de cultivar y requieren muy poco espacio. Plante las semillas en primavera y otoño, ya que esta verdura de rápido crecimiento no le gusta el calor. Coseche los rábanos cuando sean jóvenes y pequeños, antes de que se vuelvan amargos y leñosos.
- Lechuga – La lechuga es muy fácil de cultivar a partir de semillas, comenzando aproximadamente un mes antes de la última fecha promedio de heladas en primavera. Puede plantar una segunda cosecha en otoño, entre cuatro y seis semanas antes de la primera helada. La sombra está bien en climas cálidos, pero la luz solar es mejor.
- Tomates: los tomates son dulces y deliciosos, y son adecuados para la jardinería cetogénica si no se comen en exceso. Es una planta que requiere mucho calor y luz solar. Plante una variedad temprana si su temporada de cultivo es corta.
- Calabacín– El calabacín es muy fácil de cultivar: basta con plantar las semillas en la tierra tan pronto como la temperatura alcance los 21 °C (70 °F) o más, regarlas un poco y verlas crecer. Recójalas cuando alcancen entre 10 y 15 cm (4 y 6 pulgadas) para obtener el mejor sabor. Recójalas con regularidad y la planta producirá durante semanas.
- Bayas – Las bayas, principalmente las moras, las fresas y las frambuesas, no deben olvidarse, ya que son bajas en carbohidratos y ricas en fibra, lo que las hace adecuadas para un huerto cetogénico.
Otras verduras cetogénicas son:
- Pimientos
- Espárragos
- Ajo
- Cebollas
- Berenjenas
- Judías verdes
- Remolachas
- Nabos
- Col rizada
- Zanahorias<7 2>
- Bok choi
- Alcachofas
- Pepinos




