
Si te encantan los tonos soleados del naranja, quizá te interese cultivar frutas de este color. Las frutas de color naranja no se limitan a los cítricos; hay muchas otras variedades de frutas de color naranja, todas ellas muy saludables.
¿Por qué deberías cultivar frutas de color naranja?
Los pigmentos vegetales que dan color a las variedades de frutas de color naranja se llaman carotenoides. Estas mismas frutas de color naranja contienen betacaroteno, que el cuerpo convierte en vitamina A. La vitamina A desempeña un papel importante en el mantenimiento de la visión y la salud de las membranas mucosas. También estimula el crecimiento celular y favorece un sistema inmunológico saludable.
Variedades de frutas de color naranja
Cuando se habla de frutas de color naranja, la principal candidata es, por supuesto, la naranja, pero hay muchas otras frutas cítricas de color naranja que aportan beneficios para la salud: mandarinas, satsumas, kumquats, tangelos, clementinas y tangerinas, por ejemplo.
Las opciones de frutas de color naranja no se limitan a los cítricos. Otras frutas de color naranja son los caquis, los albaricoques, los melocotones, las nectarinas, el melón, el mango y la papaya.
Hay otras frutas de color naranja que quizá no sean tan obvias, ya que suelen clasificarse como verduras, pero que, en realidad, son frutas. Botánicamente, las frutas contienen semillas y se desarrollan a partir de las flores de una planta, mientras que las verduras se cuantifican como raíces, tallos u hojas de una planta.
Así pues, en ese sentido, desde el punto de vista botánico, todas las calabazas son frutas, lo que hace que la calabaza, las calabazas de invierno (como la kabocha y la bellota), los tomates naranjas y, sí, incluso los pimientos naranjas se consideren frutas de color naranja.




