Consejos para controlar las plantas de cascabel amarillo en el paisaje

La planta amarilla (Rhinanthus minor) es una atractiva flor silvestre que añade belleza a un entorno naturalista o a un jardín de flores silvestres. Sin embargo, la planta, también conocida como hierba amarilla, se propaga rápidamente y puede llegar a ser muy invasiva.

¿Qué son las plantas de cascabel amarillo?

Las plantas de cascabel amarillo son malas hierbas semiparásitas que sobreviven absorbiendo nitrógeno y otros nutrientes de las plantas cercanas. La planta prospera en lugares soleados y abiertos.

Aunque esta planta intenta aprovechar las raíces de cualquier planta cercana, tiende a parasitar más a los pastos que a cualquier otra planta. La hierba amarilla es especialmente problemática en los campos de heno y pasto.

¿Cómo es la hierba amarilla?

Las plantas de hierba amarilla se reconocen por sus hojas dentadas y de vetas oscuras y por sus tallos, que están marcados con manchas negras. Las flores de color amarillo brillante y forma tubular aparecen desde finales de primavera hasta otoño.

Control del cascabel amarillo

El cascabel amarillo es una planta anual que florece en verano y produce semillas en otoño. Las semillas, que permanecen inactivas durante todo el invierno, germinan en primavera.

La mejor manera de controlar la hierba amarilla es segarla o arrancarla antes de que florezca. Si la planta florece, córtela bien antes de que las flores den semillas. Una vez que la planta deja caer sus semillas en el suelo, se vuelve muy difícil de controlar.

Aunque no se recomienda el uso de herbicidas en los jardines domésticos, es posible eliminar la hierba amarilla rociando cuidadosamente la planta con un producto orgánico. Sin embargo, para eliminar la planta puede ser necesario repetir la aplicación varias veces. Lea atentamente las etiquetas antes de comenzar. Rocíe la planta en un día sin viento.

Si rocía accidentalmente las plantas cercanas del jardín, enjuague inmediatamente el producto de la planta. Nunca rocíe cerca de estanques, zanjas de drenaje u otras masas de agua, ya que el producto puede ser tóxico para las ranas y otros anfibios. Guarde siempre los herbicidas, incluso los orgánicos, en un lugar seguro, fuera del alcance de los niños y las mascotas.

Nota: El control químico solo debe utilizarse como último recurso. Los métodos orgánicos son más seguros y mucho más respetuosos con el medio ambiente.

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