
¿Alguna vez ha plantado una hilera de verduras en el jardín y ha notado que las plantas de un extremo de la hilera crecían más y eran más productivas que las del otro extremo? Después de la primera helada otoñal, ¿algunas de tus plantas permanecen intactas mientras que otras están muy dañadas? Si es así, tu jardín tiene microclimas.
¿Qué son los microclimas en los huertos?
Los microclimas son zonas dentro de tu jardín que varían en cuanto a la cantidad de luz solar, viento y precipitaciones que reciben. Los microclimas en los huertos pueden afectar al crecimiento de las plantas y a la cantidad de productos que producen. Aprenda a identificar estas zonas y seleccione los microclimas adecuados para las hortalizas que desea cultivar.
Comprender el microclima de las hortalizas
Hay muchos factores que influyen en la cantidad de luz solar, precipitaciones y viento que llegan al jardín, así como en la forma en que el agua de lluvia se evapora o se drena del suelo. Trazar un mapa de estos microclimas en los huertos es el primer paso para aprovechar este fenómeno en su beneficio.
Estas son las características que hay que identificar al cultivar un huerto con microclimas:
- Pendiente: Tanto si el terreno presenta suaves ondulaciones como si es accidentado, la pendiente influye claramente en los microclimas de las hortalizas. Las zonas más altas se secan más rápido, mientras que las más bajas retienen la humedad. Las laderas orientadas al norte son más sombreadas. La temperatura del suelo se mantiene más fresca. Las laderas orientadas al este proporcionan sombra por la tarde durante el calor del verano. Las laderas orientadas al oeste son más propensas a recibir ráfagas de viento procedentes de frentes tormentosos que se acercan.
- Puntos bajos: Las ligeras depresiones en el terreno son propensas a inundarse. El aire más frío también se hunde en los puntos bajos y crea bolsas de escarcha.
- Estructuras: Los edificios, los árboles, los muros y las vallas crean zonas de sombra en el jardín. Las estructuras de piedra y madera también pueden absorber el calor del sol durante el día y liberarlo por la noche. Las paredes orientadas al sur reciben más luz solar que las orientadas al norte. Los árboles caducifolios dejan que la luz del sol llegue al suelo a principios de primavera, mientras que su copa proporciona sombra más adelante en la temporada. Los edificios, muros y aceras absorben calor durante el día y lo liberan por la noche. Los edificios, muros y vallas pueden servir como cortavientos. El viento aumenta la pérdida de calor, daña el follaje y seca el suelo.
Horticultura con microclimas
Una vez que haya localizado los distintos microclimas de su jardín, intente combinar las condiciones de cultivo ideales de cada hortaliza con el microclima más adecuado:
- Col: Plante estos cultivos de clima fresco en lugares donde tengan sombra del sol de las tardes de verano. Pruebe con laderas orientadas al este o al norte y a la sombra de plantas más altas, muros o edificios.
- Verduras de hoja verde: Plante verduras de hoja verde (lechuga, espinaca, acelga) en lugares sombreados alrededor del maíz o las judías trepadoras, en la parte inferior de las laderas orientadas al norte o debajo de árboles caducifolios. Evite las zonas ventosas que puedan dañar el follaje.
- Guisantes: Plante cultivos primaverales de temporada corta en la cima de las colinas tan pronto como se pueda trabajar la tierra. Coseche temprano y vuelva a plantar con otras hortalizas. Pruebe a sembrar guisantes de otoño en la parte inferior de las laderas orientadas al norte, donde hace más fresco y el suelo retiene la humedad.
- Pimientos: Plante pimientos en laderas orientadas al este o al sur y en zonas con cortavientos. Estas hortalizas de raíces poco profundas son propensas a romperse.
- Calabazas: Los puntos bajos y las zonas propensas a las heladas son perfectos para este cultivo que necesita mucha humedad. Plante calabazas en tierra amontonada una vez que haya pasado todo peligro de heladas en primavera. Cuando las heladas otoñales maten el follaje, coseche las calabazas para decoraciones otoñales o para su receta de pastel favorita.
- Hortalizas de raíz: Plante hortalizas de raíz (zanahorias, remolachas, nabos) en laderas orientadas al este o al oeste, donde recibirán sombra parcial, o resérvelas para zonas ventosas que podrían dañar los cultivos sobre el suelo.
- Tomates: Plante las plantas en hileras en laderas orientadas al sur. Plante los tomates cerca de muros térmicos, senderos, entradas de vehículos o rincones cálidos protegidos de las heladas.




